Guía para el cuidado de la Creación.
En nuestra condición de franciscanos y, por tanto, herederos del don de Dios recibido por San Francisco de Asís, sentimos con fuerza el eco de su Cántico de las criaturas. Contemplamos la hermana madre tierra como un misterio de vida y como un ser vivo global que nos cuida y al que hemos de cuidar.
Esta Guía para el cuidado de la creación se encuadra en la búsqueda de sinergias que nos ha de llevar a todos, franciscanos, católicos, cristianos, religiosos y personas de bien, a tratar con bondad los recursos que Dios ha puesto a nuestro servicio. Su peculiaridad es que se dirige a los colegios. La educación, lo sabemos, es la herramienta más poderosa para transformar una sociedad, por eso estamos convencidos de que esta Guía será un instrumento de gran utilidad para concienciar a toda la comunidad educativa: a religiosos y religiosas, a profesores, a nuestros niños y adolescentes, a sus familias y, por extensión, a otras muchas personas. Y no solo concienciar, sino impulsar a poner en práctica multitud de acciones que son sencillas, tenemos a nuestro alcance y procuran una mejora notable en el uso y consumo de los recursos.