Colegios franciscanos asiste al XVII Congreso de Escuelas Católicas
Una representación del Equipo de Titularidad de los Colegios Franciscanos de la Provincia de la Inmaculada Concepción participó en el XVII Congreso de Escuelas Católicas en Madrid durante los días 7, 8 y 9 de noviembre, que bajo el lema SER, ESTAR, EDUCAR… CON NOMBRE PROPIO, incidió en la importancia de la identidad de nuestras instituciones y en el cuidado de las relaciones con las personas en nuestros centros educativos.
Después de la inauguración y tras un recital de canciones espirituales con Diana Navarro en los que estuvieron presentes todas las personas afectadas por la DANA, el día 7 se centró en la acción del SER en nuestras instituciones, con las ponencias Ser narración de Gabriel García del Oro, Ser esencia con David Cerdá, Ser evangelio con Rosa Ruiz y Ser samaritano con Silvia Rozas y Pedro José Gómez. En los colegios católicos debemos ser luz para los demás, luz para el mundo. Hay que acompañar a nuestro alumnado hasta lo profundo de su ser y acercarnos y comprender la situación de las personas que trabajan en nuestros centros.
Habiendo iniciado la jornada del día 8 con una oración con una dinámica de introspección y movimiento, la mañana se dedicó a la acción del ESTAR, con las ponencias Ser frustrado o estar frustrado de Víctor Amat, Estar bien con Silvia Álava, Estar atento con Toni Segarra y Estar con el otro con Margarita Álvarez. Usar el poder de la compasión, reconocer al otro, escuchar, ofrecer redes de apoyo, buscar la consistencia sabiendo comunicar y conectar con el otro, hacer que el alumnado encuentre su mejor versión y poner el foco en la persona fueron algunas de las ideas clave de esta parte del congreso.
En la tarde del día 8 se puso el foco en la acción de EDUCAR, con las ponencias Educar en familia de Virginia Cagigal y Educar con visión de futuro con Belén Blanco. En esta primera parte de la jornada centrada en el EDUCAR se incidió en la necesidad de orientar a las familias para que puedan ofrecer referentes a sus hijos/as, potenciar su autoconocimiento, animarles a explorar el mundo y enseñarles a vivir con límites. También se hizo mención a la necesidad de que nuestras instituciones sean capaces de gestionar la complejidad, la velocidad y la incertidumbre, para lo que a veces conviene parar y priorizar actuaciones. Debemos asegurar la claridad en nuestra misión y visión, ser mediadores en la vida del alumnado, buscar metodologías que busquen la claridad, la eficacia y la colaboración y cultivar las buenas relaciones en todos los ámbitos de la vida escolar.
Tras la Eucaristía del inicio de la jornada del 9 de noviembre, se retomaron las ponencias centradas en la acción de EDUCAR, Educar transforma con Álvaro Merino y María Guerrero y Educar y acompañar con Nando García. Formar personas humildes, conectadas con su propósito personal y que sepan tolerar la frustración, trabajar desde la belleza, transmitir valores, poner el foco en el trabajo de la espiritualidad, poner atención en la interioridad, llevar a cabo el potencial terapéutico de la fe, descubrir la paz, ponerse límites para respetar el espacio del otro, escuchar para comprender y cultivar una mirada contemplativa son algunas pistas para que nuestras instituciones continúen siendo espacios con alma.
Al margen de las ponencias de contenido, cabe destacar igualmente los momentos destinados a la distensión. El verbo SER tuvo su momento con Ser magia de José Ruiz, en el que demostró que la magia consiste en desafiar aquello que parece ser imposible. Javier Poveda amenizó el final de la sesión centrada en el verbo ESTAR de la mañana del jueves con el concurso Estar “Guars” . El grupo Toom Pak, musicadores de objetos, dio inicio al congreso y puso colofón al final del mismo, aunque tuvo su actuación principal, Educar con (re)percusión, al final de la tarde del jueves centrándose en el verbo EDUCAR. El grupo puso ritmo con sus objetos reciclados dando rienda suelta a la creatividad y a su trabajo de concienciación en las tres erres, Reducir, Reutilizar y Reciclar, con el que ofrecen espectáculos a centros escolares de todo nuestro territorio.
Como si fuera él fue la pieza que el cantautor cordobés Nacho Lozano estrenó en primicia altamente emotiva en la despedida del Congreso, deleitando al público también con sus grandes dotes de imitador.
Una vez más esta edición del Congreso de Escuelas Católicas ha venido a reforzar la importancia de continuar cultivando el sentido, valor e identidad del carisma de nuestras instituciones, en una sociedad que no lo pone fácil pero que necesita más que nunca que pongamos el foco en la atención a las relaciones personales y al acompañamiento de la persona desde el cultivo del ámbito espiritual como elemento identitario y diferencial.
Xavier Soler, Área Pedagogía y Calidad